miércoles, 4 de abril de 2012

Una nueva capa de pintura

Reinventarse: volver a descubrir, volver a ingeniar, volver a imaginar.


Caja pequeña, cálida, mágica, agradable. Esta no es la típica fotografía antigua encontrada en el fondo del cajón, si no que todo lo contrario: es una instantánea reciente, del siglo XXI, de la semana pasada.
Si que es verdad que, este pequeño inmueble, de características inglesas, dado que nos podría evocar, porque no, a las inconfundibles cabinas telefónicas o buzones de la Gran Bretaña.
Estos últimos días, y bueno,  estos últimos meses, he estado escuchando muy a menudo la palabra “reinventarse” porque cada vez más, las cosas ya están creadas, se repiten las ideas, se vuelve todo aburrido y ahora mismo en estos tiempos de poca fortuna, quienes van a ganar, a triunfar serán aquellos innovadores, aquellos que sobresalgan, que se hagan notar por sus novedades, sean artística, del mundo del motor, de la televisión o cualquier cosa…

Las pequeñas cabinas de la policía de los años 60 al estilo inglés, ahora ya obsoletas, eran de ayuda para los policías que vigilaban la zona a pie y que por el frio que corre por ese país, esa cajita les servía para descansar y tomar un café caliente. Después de más de 50 años de uso, la British Broadcasting Corporation, la utilizó como nave para viajar en el tiempo en la más famosa serie de ficción de Inglaterra, el Doctor Who. Es en esta serie de la BBC que este inmueble se reinventa por primera vez convirtiéndose en una TARDIS (Time And Relative Dimension In Space), sirviéndole al doctor Who para viajar en el espacio y el tiempo.

Seguramente, después de esta transformación y nuevo uso de la oficina de policía, habrán habido muchas más modificaciones. Y ayer mismo presencié una de ellas, la de convertirse en un estante, pequeño, acogedor y llamativo, donde la gente cada mañana se detiene a comprarse su café caliente para llevar, una pastita, unos caramelos, o simplemente para observar. Y esta  tarea de quedarse unos minutos en frente de la parada es muy propio de la gente mayor quienes reconocen que aun pueden ver al policía con la nariz y orejas rojas del frio entrando en su oficina para tomar su té caliente.

Es así que, cada día millones de objetos y derivados quedan caducos, arcaicos por la rapidez con la que nos movemos. Así que, no tenemos más remedio que buscar alternativas y reinventarnos para sobresalir en este mundo tan competitivo y de rápida transformación.